La Comunitat Valenciana lleva varios años consolidándose como uno de los grandes polos turísticos de España. Pero 2025 ha dejado señales especialmente claras: más ocupación sostenida, más empleo, más planta hotelera activa y un ciclo de inversión (aperturas, reformas y reposicionamientos) que está elevando el listón del sector.
Este contexto no solo impacta en cifras de viajeros sino que también incluye cuestiones técnicas como eficiencia energética, operatividad de cocinas, logística de servicio, mantenimiento y diseño funcional.
Más ocupación, más plazas y más actividad real
Los datos de balance apuntan a una ocupación media anual cercana al 80% en la Comunitat Valenciana, con picos incluso más altos en destinos como Valencia, Benidorm o la Costa Blanca, con un ligero aumento respecto a 2024. Lo relevante no es solo el porcentaje: es que se logra con más plazas hoteleras abiertas, lo que indica un mercado activo y con capacidad de absorción.
Más empleo hotelero
Otro indicador clave de crecimiento es el empleo. Según la patronal HOSBEC, el empleo en los hoteles de la Comunitat Valenciana creció un 4,4% durante el primer semestre de 2025, con una radiografía sectorial que refleja un ecosistema hotelero amplio y activo.
Cuando un sector contrata, normalmente es porque está operando más, abriendo más o sosteniendo un volumen de demanda que exige estructura. En hotelería esto se traduce en más servicios, más turnos, más restauración interna y más presión sobre las áreas “back of house”.
Nuevos hoteles, reformas y reposicionamientos
En paralelo al crecimiento de la demanda, el mercado está viviendo una etapa de renovación y diversificación. Valencia, por ejemplo, está incorporando nuevas propuestas hoteleras, lo que suele venir acompañado de nuevos conceptos de restauración y experiencias gastronómicas dentro del propio hotel.
Otro elemento a considerar es el contexto regulatorio. La Generalitat ha informado de la retirada del registro de miles de viviendas turísticas ilegales y la tramitación de nuevas bajas, con el objetivo de combatir la competencia desleal y ordenar la oferta. Este tipo de medidas puede tener impacto indirecto en la demanda alojativa, reforzando el papel de la oferta reglada.
Qué significa esto para los hoteles
Todo este crecimiento tiene una consecuencia directa: los hoteles compiten cada vez más por experiencia, eficiencia y consistencia operativa. Y eso se decide, muchas veces, en zonas que el cliente no ve: como la cocina.
Cuanto más crece un hotel, más se nota todo lo que no estaba bien resuelto:
cámaras pequeñas, flujos mal pensados, cruces entre personal, equipos que consumen de más o zonas de trabajo que no acompañan al ritmo real.
La pregunta ya no es solo “qué equipo comprar”, sino cómo diseñar el sistema completo: layout, operativa, seguridad alimentaria, trazabilidad y sostenibilidad del servicio.
2026: el año de trabajar mejor
Si 2025 ha consolidado la tendencia, 2026 apunta a profundizar: más reformas con foco en eficiencia, más profesionalización de la operativa y más necesidad de proyectos técnicos integrales. En un mercado con ocupaciones altas, el objetivo no es solo atraer: es servir mejor, reducir costes estructurales y asegurar una operación sólida todo el año.
Porque crecer está bien.
Pero crecer con orden, eficiencia y control… es lo que hace que un proyecto dure.

